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Historia de la Iglesia

La Iglesia Palabra de Vida La Calma inicialmente nació de la fusión de dos corrientes, que como padre y madre dieron origen a nuestra congregación.

Por un lado, una pareja de misioneros, Glenn y Karen Swarthout, iniciaron la obra en La Calma y le dieron el nombre Palabra de Vida, que reflejaba en efecto, su gran amor por la Palabra de Dios, la Biblia.

Ellos fueron enviados por una organización misionera dirigida por Felipe y Susan Kavanagh, misioneros ingleses.

Felipe Kavanagh, que partió con el Señor en el año 2001. Fue un gran predicador y maestro de la Palabra de Dios. El inculcó y nutrió en nosotros un gran amor por el estudio de Las Escrituras.

Por otro lado, en 1984, llegamos a Palabra de Vida un grupo de jóvenes, nacidos en casa de Gabriel Miyar e influenciados fuertemente por un mover del Espíritu Santo que se dió en la iglesia El Camino bajo la dirección de Tomás Cueto.

Este fue un tiempo de gran ebullición espiritual que se extendió por Guadalajara en un breve, pero verdadero, avivamiento y que dió origen a algunas iglesias hasta el día de hoy. Estos jóvenes llegamos, pues, con un gran amor por la obra dinámica y poderosa del Espíritu Santo.

Gracias a la sabia y abierta dirección de los Swarthout, el dinamismo de los jóvenes pudo desarrollarse, florecer y, sobre todo, encausarse hacia el liderazgo para darle a Palabra de Vida su carácter especial.

Con el tiempo, casi perdemos esa frescura en nuestro intento, inmaduro, de convertirnos en una iglesia formal y respetable. Por años probamos estructuras más tradicionales, pero Dios no permitió que las adoptáramos.

Y aunque los líderes ya no somos aquellos jóvenes, entendimos, finalmente que el E.S. no quiso que perdiéramos ese carácter “joven”. Por eso somos una iglesia que evita las formalidades y cermonialismos. Esta en el código genético que nos dio el E.S. y esperamos que se mantenga, cuando ya no estemos nosotros.

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